
No recordaba que era... o no quería recordar.
Ahora que se y me consta que tengo la sangre espesa, y que para drenarme hace falta exprimirme, de repente decido recordar...
Plateada, aparentemente cualquier llave, y de hecho sería cualquiér llave si no fuera por el simple hecho de que ese candado lo cerré solo. Nunca estuvo ahí quién podía abrirlo.
Cuando uno cierra una puerta solo, uno corre los seguros, inevitablemente también cierra las ventanas, las cortinas, y apaga las luces... uno deja todo en animación suspendida, a la espera de que la sangre se licue de nuevo.
Cualquiera diría que no tuvimos opción mas que la de darnos la vuelta intentando no vomitar. Pero si tuvimos opción. Solo que eso solo lo se yo, nadie mas... de nuevo, hechando los cerrojos sin ayuda.
Tu estado de embriaguez nunca te dejará entender que no se debe apostar a la ligera, y que se debe jugar con fe hasta la ultima ficha, y que los que se retiran de manera conservadora y sensata, nunca pueden gritar que ganaron, poruqe de hecho, nunca ganaron...
Igual.. a mi ya no me interesa ganar... para lo que sirve...
No se que hacer con esa maldita llave.. sigue en mi billetera y eso me hace pensar que me ha acompañado meses y meses y pasos y días y noches, miles de helados y gripes.
Tal vez sea hora de tirar la llave... igual... yo cerre el candado solo... sin ayuda de nadie.