miércoles, abril 05, 2006

sobre la vigencia de la teoria de la relatividad


TIEMPO

¿Cuanto dura una hora? ¿Cuánto dura el lapso de tiempo en el que YO tenía que estar a tiempo en un lugar, pero no estoy, y a pesar de saber que debía estar, soy incapaz de cumplir? ¿Cuánto dura ese “un ratito no más”? ¿Qué significa: “ya le doy viendo si su cheque sale, pero llame más tardecito? ¿Por qué debería estar en clase ahora mismo y estoy conversando con esa mina tan exquisita en el pasillo, leyendo la cartelera del cine, embobado en una conversa con mi amigo, ese que es medio pilas, o, por qué de repente me agarró la inspiración y me dio por escribir ese capitulo de la novela que no salía y no salía por nada del mundo (seguro mientras la profe de planificación y sistematización de proyectos está infructuosamente intentando que “memoricemos” uno de esos agradabilísimos y lúdicos conceptos)?
Por cierto mientras escribo esto está sonando una canción alucinante de Spinetta, que me hace perder toda la concentración y 4 minutos de tiempo que en teoría debía dedicarle a esto, bueno, pero ahora por lo menos me vinieron a la cabeza esos recuerdos medio perdidos de cuando tenía 19, y me acordé de la letra, “no queda más que viento… no queda más que viento”.
La institucionalización del “mundo de la vida” estará siempre en contra de ese destino de velocidades alternas, el supremo vengador de los ordenamientos y las estructuraciones sistemáticas, la capacidad de crear un tiempo alterno que tenemos acá nosotros (no tengo que especificar quienes, por eso de que “al que le queda el guante…”), un tiempo en el que somos capaces de reorganizar nuestros destinos en un segundo, o establecer pausas que enloquecerían a cualquier alemán o newyorka promedio, o tal vez les alucinarían y les cambiarían su aburrido destino promedio, en un mundo promedio, comiendo lo que el promedio, divirtiéndose estadísticamente y manejando al promedio de Km./h que se debe manejar. Pero de eso hablemos despuecito no más, total, tiempo tenemos para todo. Por favor… nunca intente venderme ese sofá con esos patrones de líneas verticales que validarían mi buen gusto ante mis amigos atónitos por mi capacidad de ser práctico y aprovechar el espacio (comentario en off side dirían algunos… solo tómenlo con calma).
Quiero que se entienda que no estoy haciendo una apología a la perdida de tiempo, sinó simplemente quiero hacer notar, que el tiempo cobra otro sentido, en la capacidad de reorganizarlo, para cumplir con un cúmulo de necesidades comunicativas y tener la posibilidad de vivenciar el espacio del mundo de la vida en el que tenemos la posibilidad de vengarnos de la institucionalización a la que nos vemos sometidos casi casi a cambio de nada, o me van a decir que esta modernidad o alta modernidad pretende que nuestro tiempo sea nuestro, por eso, esa sensación de urgencia por robarle uno de sus bienes más preciados (que paradójicamente es nuestro además) al sistema, a la productividad, a ese mundo en que las camisas siempre tienen un no se que de fuerza, por si acaso, frenos de mano, de pie, de mente, pero en todo caso, siempre sabemos por donde driblarle a la “realidad’ para despojarnos de esos harapos a la medida de las medidas. Solo estamos rescatando lo que nos pertenece, y por lo visto en el mundo desarrollado nos tienen como idiotas incapaces, pero a la final, quien es el tonto en la historia, el que se deja despojar de su humanidad y de la posibilidad de construir su propio mundo, o quién conciente o inconcientemente decide hacer el quite a esa barbaridad de dejarnos robar nuestra esencia, nuestra capacidad de reimaginar integralmente nuestra cultura y nuestra vida… A la final, por que tanto apuro, a qué o a quién le queremos ganar, lamento decirles, si, si hay tiempo que perder, la vida no es una carrera contrarreloj, así que respira tres veces, y vamos de nuevo…

ESPACIO

De nuevo cabe preguntarse, hasta donde es mío lo tuyo, o viceversa, que es de todos, hasta donde puedo entrar… la intimidad, está compuesta por ¿cuanta gente? ¿Cuánto respeto? ¿Cuál es la distancia prudencial?, si la línea cebra está ahí, por qué cruzo acá… cuando dejo caer mi dedo índice y pulgar haciendo un pliegue sobre tu trasero, estoy acosándote sexualmente, o te estoy homenajeando, saboreándome el pedazo de vida que me toca y al que no debo renunciar… demonios, será que los okupas (si, ya se que son una movida europea, pero con un carácter sudaka que no se que…) están equivocados, será que acá la gente conduce como idiota porque son idiotas o retrasados, o porque esa resistencia a institucionalizarse, a modernizarse y por lo tanto a morirse un poquito más es tan fuerte que se ha constituido como parte integral, como un reflejo no condicionado, como una fuerza innata que nos obliga a hacer lo errado en el momento correcto, a tomarnos los espacios arbitrariamente, a pesar de saber las reglas, nos negamos a asumirlas, quizá buscando un significado más real, más vivencial a lo que hacemos cada día.
Obviamente en esa búsqueda de la autenticidad del espacio, hay cosas que no funcionan y que se van contra el bien común ) no el sacrosanto bien común que pregonan en los noticiarios baratos de la mañana, sinó ese que si es real y necesario), pero quizá se deba más a esa fricción entre el poder y el discurso del ordenamiento y la modernización que crea conflictos sin solución de continuidad, que nos deja en un estado de esquizofrenia y sentimientos de culpa que ni entendemos por qué, cuando lo único que reivindicarnos (conciente o inconcientemente) es la necesidad de que nuestros espacios, que nuestros momentos en nuestros espacios nos pertenezcan y tengan una coherencia con lo que sentimos, claro, aquí la complejidad del asunto es que una sociedad tan diversa, la multiplicidad de significaciones posibles de tiempo y espacio son infinitas, lo que más que una dificultad, es la gran fortaleza, la fuente mayor de resistencia que tenemos, la mayor posibilidad de sacarle la lengua a los ordenamientos y a la institucionalización que están fuera de los sentidos reales de nuestra manera de vivenciar y construir nuestro mundo.

+-“Eu devía estar sorrindo e orgulhoso porque finalmente vencí na vida mas eu acho isso uma grande piada e um tanto e cuanto perigoso… Eu devia estar feliz pelo senhor ter me concedido o domingo para ir com a familia no jardim zoologico e dar pipoca a os macacos, más eu acho tudo isso um saco… E vc olhar no espelho se sentir um grandissimo idiota, saber que é um humano ridiculo limitado que só utiliza o 10% da sua cabeça animal e vc ainda acredita que um dotor ou um policial está contribuindo com a sua parte para o nosso bem pacto social…Eu que não me sento num trono de um apartamento com a boca escancarada cheia de dentes esperando a morte chegar….” +-
Raúl Seixas

1 comentario:

LA Gaby dijo...

WOW!!!!!! Extaciada!! El tiempo y el espacio solo existen de modo que tu los puedas acoplar a tu mundo... Las horas no las marca un reloj, el reloj es un patrón organizacional.
El espacio es tuyo! Puedes hacer en el lo que quieras! No somos máquinas! Somos seres humanos llenos de vida, y de ganas de romper estándares y reglas!
QUE BUEN POST!!!!