lunes, noviembre 05, 2007

Pax (un poco de tiempo para mi)


10:15 on a saturday night. Ya quisiera.
Domingo en realidad, 8 en punto, mis vecinos todavía no han quitado sus globos conmemorativos de haloween. No, no voy a emitir ningún juicio al respecto. Solo me pica levemente que no me hayan invitado a la fiesta. Pero.. probablemente no lo hicieron porque no he ido a las 4 anteriores a las que estuve invitado, por diversos asuntos y ocupaciones mas o menos confesables.
Acabo de lavar los platos. Pulp casi a todo volumen, no tanto para que no saturen los parlantitos a los que estoy condenado por un tiempo, clara maldición para un melómano rabioso. La voz de Jarvis me mantiene en esta onda dominguera tan confortable, si, mi apartamento es calido y tiene buena onda, el orden que le hacía falta ya llegó después de un breve tour de force propio de este día de la semana en que el descanso no siempre es tomado al pie de la letra, (demonios.. hay humedad.. cañería con filtración seguro) pero que yo siento tan confortable por el simple hecho de no tener que dar excusas para portarme decadentemente perezoso, o indecorosamente introspectivo. El único día en que es totalmente justificable leer la biografía de Ayrton Senna, sentirse melancólico, caminar sin medias por el semifrio UIO, poner música mas tranquila que un miércoles por ejemplo. Día de intrascendencias.. de libros del putas, de cocinarse algo sabroso y bien ligero, de mirar por el balcón cómo va cayendo la tarde, con ese sonidito de lluvia taladrando cualquier indicio de actividad. Refugiarse en una peli. Y especialmente no tener nada importante que decir ni que pensar ni nada de nada. Lo único... las ganitas de conversar con a alguien que casi no conozco, y de explorar nuevas charlas, nuevas gentes que en un domingo difícilmente asomarían, inquietud dominguera recurrente... cómo diría Jarvis... ohhh yeah.
Me estoy acostumbrando a esta ciudad, a pensar mas pausadamente, a desear menos, pero a desear mas fuerte, con mas convicción y un poco mas de método quizá. Me estoy acostumbrando a los domingos de pan de negro y corteza dura, de Jarvis Cocker haciéndome sentir... en casa...

Un abrazo a G que está triste.